De tiempo atrás sabemos que Luis Román sostiene ideas exageradas y apocalipticas, muchas en torno casi esoterico irracional. Pero el que ahora sostenga descaradas posiciones anti-Israel y anti-Trump obedecen a un fenómeno cultural y desinformativo.
El antisionismo: Creen muchas personas que todos los judíso forman parte de una enorme conspiración para dominar el mundo, que les impide ver la amenaza de la Izquierda Internacional.
Incoherentemente en la mentalidad hispana conservadora está muy extendido pensar por ejemplo que George Soros es un representante del sionismo, cuando el financia organizaciones anti-Estado de Israel.
El concepto sionista, no se entiende en el sentido de los temas de la fundación del Estado de Israel, sino para clasificar a todos los judíso en una especie de secta progresista y anticristiana.
En sus ideas extrañas dice que Trump no es de derecha, y que la izquierda no es "izquierda" dice que Estados Unidos está bajo el control de demonios con Donald Trump.
Ni siquiera por saber que Irán ha atacado a Estados Unidos desde 1979 43 veces con atentado terroristas ha podido clarificar su mente al respecto.
Los católicos no somos anti-sionistas porque nada nos puede importar si Israel habita o no Jerusalen como estado nación.
El pueblo católico no es anti-judío, aunque comprende que los judíos deben convertirse a Cristo, esto no será por la furrza sino por el convencimiento.