EL HOMBRE Y LA DIVINIDAD: DIOS NO EXISTE
POR BENITO MUSSOLINI - DESCARGA
Comentario de Héctor Rosales. Fascismo no es católico ni conservador como reprochan los progresistas, los comunistas la izquierda, pertenece este mal a ellos como otras tiranías inhumanas. Éste ensayo pronunciado el 26 de marzo de 1904 por el futuro dictador Benito Mussolini debe difundirse masivamente entre las poblaciones de los países iberoamericanos tercermundistas donde la izquierda se está aprovechando del resurgir del orgullo hispano católico promover el Fascismo y el Nazismo, que son funcionales a la izquierda en tanto manifiestan el odio de guerra contra Estados Unidos de Norteamerica, Estado de Israel y el Capitalismo, según conviene a gobiernos narcotraficantes socialistas que ya despachan también desde el Vaticano.
Entre los iberoamericanos se ha hecho popular mezclar catolicismo con nazismo y fascismo, para poder odiar libremente el Estado de Israel y Estados Unidos, y paradojicamente sentirse más identificados con dictaduras genocidas como los Ayatolas o el detenido narcotraficante Nicolás Maduro.
Venia de neofascistas proclamados católicos e izquierdistas el reclamo por la detención de Maduro, asegurando a una voz con los castro-chavistas comunistas que EU tomaría el petróleo de Venezuela, algo así como si seriamente creyeran el absurdo de que Maduro lo protegía celosamente para el telenovelesco bien de los venezolanos muriendo de hambre.
El discurso de Mussolini muestra lo que en verdad pensaba el fundador del movimiento totalitario Fascista sobre la religión como una ENFERMEDAD MENTAL.
Me parece lo más normal de un hombre que se llamaba Benito en honor al terrorista masón Benito Juárez, ladrón de las tierras de pueblos indígenas y enemigo de la Iglesia Católica.
Extraño era poder pensar que era un fiel católico como se esforzarón en presentarlo los autores revisionistas iberoamérica quienes quizas ignoraban sus escritos como ateo.
También es cierto que los peores tiranos como Fidel Castro, Stalin, AMLO, Hugo Chávez, tenían esta fácilidad de fingirse católicos, evangelicos, santeros, paganos, cualquier credo según la conveniencia política. Mussolini y Hitler cambién.
Benito el mismo que era reconocido por su lujuría con las mujeres y sus caprichos, y que por haberse enfrentado a la Mafia Italiana ganó ciertas simpatías sin percibirse la otra mafia que mismo él representó.
El verdadero enemigo del tercermundismo iberoamericano es un falso catolicismo que fomenta la pobreza (pereza) y socialismo, e ideas políticas salvajes generadas de mentes enfermas como Hitler y Mussolini, empleados de la elite como los bolcheviques.
Si en su momento Pío XI dejó muy claro con Mit Brennender Sorge que el nazismo y fascismo son incompatibles con el catolicismo, eso no impidió que muchos religiosos aplaudieran a Hitler y Mussolini y colaboraran abiertamente con ellos, estando en una franca desobediencia tanto a la guía del Papa como a la palabra revelada por Dios.
¿Cuál? Que la redención o salvación del hombre no la logran Estados, mejoramiento racial, sistemas económicos, partidos políticos, líderes sociales, ideologías extrañas, tecnologías futuristas, nuevos evangelios o credos, sino Dios, unicamente Jesucristo.
El texto también sirve para educar y reprochar el apoyo de algunos católicos a la tiranía de los Ayatolas y servir a los ataques de León XIV contra Donald Trump, porque si Pío XI condenó el nazismo y fascismo, surgidos en naciones cristianas, cuanto más debe el Vaticano condenar la tiranía islámica en Irán.
De hecho esto opera así doctrinariamente para la Iglesia, aunque las autoridades no se pronuncien dado que Irán ha sido una tiranía peor que la Alemania Nazi y la Italia Fascista desde 1979. Y si la Iglesia condenó una tiranía menos grave (al no ser religiosa) y ahora distante en el tiempo, con más razón una más grave y presente en este tiempo con su pretensión de tener bombas atómicas.