Tan equivocada tiene la idea de paz el mundo, que no pude encontrar ninguna ilustración decente. Todas presentan gente de muchas razas tomados de las manos, y eso aunque habla de buenas relaciones, ni remotamente es la paz. Banderas blancas de rendición o la paloma de la paz, que no debe confundirse con el Espíritu Santo. Quiza por eso aves asesinas mataron las palomas blancas que soltó el Antipapa Francisco por un cuervo y una gaviota.
----
PAZ, PAGAR, APAGAR, APLACAR
La palabra pagar viene del verbo latín pacare, que significa apaciguar, calmar o pacificar. Entregar dinero o bienes a alguien servía para calmar sus reclamos y mantener la paz por esto se usa así.
Proviene pacāre (de pax, paz), pacificare, hacer la paz con pago indemización, aunque también podía significar pacificar someter por la fuerza a alguien para que deje de hacer daño, de dónde podría derivar la idea de "darle su merecido". O la idea de era lo que se debía (similar a una deuda) hacer.
En todo caso la mentalidad española o romana es que para la paz se hace algo, no una inacción, o se paga o se vence.
De modo que es convergente la idea de un deber, una obligación pacificar por los medios que sea.
Dando la paz y el orden que no se tiene. Se pacífica. La paz es de Dios.
Para la Biblia la paz es únicamente estar en buenas relaciones con Dios. De modo que contrario a las herejías tipo budistas de León XIV la paz no es esa sucia complicidad de dejar hacer y dejar pasar (liberalismo o piratería) terroristas islámicos, o dar millones de dólares a extorsionadores para que dejen en paz como pide Claudia Sheinbaum con los cárteles de la droga o Pedro Sánchez que dió millones a Marruecos antes de la invasión.
Porque para el islám la paz no existe porque su herejía jamás estará bien con Dios.
Por tanto maldición es la idea de que la no agresión entre terroristas y cobardes como propone León XIV sea la paz, el trae el evangelio del maligno, de la guerra contra Cristo. O que la paz sea soportar maldades y poner cara de tonto.
No está en buenas relaciones con Dios quién se alía con sus enemigos. El falso pacifismo oriental tipo budistas consiste en pagar extorsión a los demonios para que no nos hagan daño, o la idea pagana de que aceptar el mal y no confrontarse con el pecado y el abuso es paz. Que no lo es porque la injusticia es estar en malas relaciones con Dios.
Así queda aclarado porque León XIV es un emisario del mal que llama a la guerra y destrucción, y miente al tergiversar lo que es la paz. Al punto de que en su Magnifica Humanitas declarar obsoleta la doctrina de la guerra justa de San Agustín de Hipona. Algo que hizo con la mala intención de apoyar el terrorismo iraní y perjudicar a Donald Trump y el discurso del católico Vicepresidente JD Vance.
La doctrina de Trump de paz mediante la fuerza es plenamente católica española.
Dado que pagarle a terroristas, la otra acepción es imposible debido a que no hay ese deber ni económico ni moral, que sería extorsión como los millones que dió Obama al terrorista Irán.
La palabra apagar viene del verbo en latín pacāre, que significa calmar, mitigar o pacificar. Con el tiempo, este significado de aquietar o hacer cesar algo se pasó al fuego y a la luz.
Se da la idea de poco a poco, en vez de extinguir el fuego ya, por ejemplo. O extingue esa llama o luz. Mejor pacificala, calmala.
La palabra aplacar viene del latín placare (calmar, apaciguar) junto con el prefijo ad- (hacia). Su origen se remonta a una raíz indoeuropea que significa estar plano o en calma.
Parece que en español dar lo que es debido tiene una conotación de paz y justicia.
La palabra calma viene del latín cauma, y este a su vez del griego kaûma (καῦμα), que significa "calor intenso" o "bochorno" (especialmente el del sol al mediodía).
Sería lo contrario a enfríar. Pero esto tiene su explicación en que en verano, o cuando hace calor no hay viento ni olas, hay quietud.
La calma entonces es del clima, muy usada en francés, pero la tranquilidad es humana interna e individual.
Estar descansado, no preocupado, no ansioso. Un estado interno de confianza, aunque por fuera las cosas no sean la calma, hay tranquilidad por conotación de paz y justicia.
No es estar bien con uno, ni con los demás, sino asumir que estar bien con Dios.
HÉCTOR ROSALES
2, AGO, 2026

